Historia de La Manga
Antes del turismo, La Manga era un cordón de dunas casi deshabitado. Así llegó a ser lo que es hoy.
Salinas y pesca
Las salinas de Marchamalo se explotan desde época romana y árabe. La pesca en las encañizadas —artes tradicionales para capturar peces migratorios entre el Mar Menor y el Mediterráneo— fue durante siglos la principal actividad de la zona.
Torres vigía
La Manga, casi deshabitada, se salpica de torres defensivas, como la Torre del Estacio.
El plan de Bonet Castellana
El arquitecto Antonio Bonet Castellana diseña el plan de ordenación que convierte La Manga en uno de los primeros grandes destinos turísticos del litoral mediterráneo español, con torres residenciales alineadas frente al mar y una trama pensada para el turismo náutico y de sol y playa.
Nace La Manga Club
Con sus campos de golf y su academia deportiva internacional.
Consolidación
Los puertos deportivos de Tomás Maestre y Dos Mares consolidan la zona como referencia turística nacional e internacional.
Turismo y naturaleza
Ese desarrollo convive con los espacios naturales protegidos del entorno, como las Salinas y el Parque Regional de Calblanque.
Las encañizadas
Un arte de pesca centenario en el canal entre los dos mares.
Torre del Estacio
Una de las torres vigía que salpicaban La Manga.
El plan de Bonet
Las torres frente al mar que definen la silueta de La Manga.