Naturaleza y Salinas
El Mar Menor sostiene una biodiversidad singular en pleno contacto con el uso turístico de La Manga. Desde 2022 cuenta, además, con reconocimiento legal de derechos propios como ecosistema.
Tres especies que definen la laguna
+60 especies
Flamenco común, avoceta, cigüeñuela, charrán patinegro y garza real usan las Salinas de Marchamalo y del Coterillo para alimentarse, criar o hacer parada migratoria.
Especie protegida
Hippocampus guttulatus e Hippocampus hippocampus viven en las praderas de fanerógamas marinas — bioindicadores de la calidad del agua.
Peligro crítico
Pinna nobilis, uno de los moluscos más amenazados del Mediterráneo, protegido en las aguas de la laguna.
Lo que sostiene el fondo de la laguna
- Praderas de Cymodocea nodosa y Ruppia cirrhosa
Fanerógamas marinas endémicas del fondo del Mar Menor, esenciales para oxigenar el agua y dar refugio a los alevines.
- Vegetación dunar y halófila
Barrilla y siempreviva de mar en los tramos menos urbanizados, adaptadas a la salinidad, el viento y la escasez de agua dulce.
Las Salinas de Marchamalo y del Coterillo
Junto al extremo norte de La Manga, forman parte del Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar y de la Reserva de la Biosfera del Mar Menor. Sus más de 700 hectáreas de charcas, saladares y dunas acogen colonias de flamenco común —más de 1.000 ejemplares en invierno— junto a avoceta, cigüeñuela y charrán patinegro.
Cuentan con senderos señalizados, observatorios ornitológicos y paneles interpretativos para recorrerlas sin molestar a la fauna. Se recomienda visitarlas al amanecer o al atardecer y llevar prismáticos.
Recomendación. respeta los senderos señalizados, no pises las dunas ni las praderas marinas al bañarte, y mantén distancia con las aves durante la época de nidificación, de marzo a julio.